La jubilación es una etapa en que, después de haber finalizado la vida laboral, en muchas ocasiones es necesario algún complemento económico, como los seguros de jubilación o los planes de pensiones, para lograr una estabilidad financiera que permita mantener el nivel de vida deseado.
Las empresas pueden ayudar a sus empleados a alcanzar este objetivo mediante diferentes opciones de complementos salariales, permitiéndoles así atraer y retener talento, además de beneficiarse de ventajas fiscales y deducciones en impuestos.
Conocer las principales opciones disponibles para complementar las pensiones públicas, sin importar la edad y las características de los trabajadores, permite que puedan vivir con mayor tranquilidad. Proporcionar este conocimiento es una de las responsabilidades de las empresas. Por ello, en este artículo explicaremos en qué consisten los seguros de jubilación y los planes de pensiones, sus ventajas, inconvenientes y las diferencias entre ellos.
Además, proporcionaremos una serie de consejos para ayudar a trabajadores y empresas a tomar la mejor decisión. Si estás interesado en saber más sobre este tema, continúa leyendo.
¿Qué es un seguro de jubilación?
Un seguro de jubilación, o también conocido como plan de previsión asegurada (PPA), es un seguro diseñado para ofrecer ingresos complementarios a la pensión de jubilación, mejorando la retribución económica a final de mes, lo que permite mantener la calidad de vida deseada después de terminar la vida laboral. A diferencia de otras formas de ahorro, el seguro de jubilación se caracteriza por ofrecer una mayor seguridad y estabilidad.
El PPA funciona como un contrato a largo plazo entre una persona y una compañía aseguradora. A través de este contrato, el asegurado realiza una serie de aportaciones, que pueden ser en forma de prima única o primas periódicas, con el objetivo de acumular un capital que será utilizado para proporcionar un ingreso regular o un pago único al llegar a la edad de jubilación.
Tipos de seguros de jubilación
Conocer los distintos tipos de seguros de jubilación disponibles y sus características permite a los trabajadores escoger el que mejor se adapte a sus necesidades y perfil financiero. Los principales tipos de seguros de jubilación son:
- Seguros de jubilación tradicionales: Están principalmente destinados a aquellas personas que priorizan la seguridad sobre el riesgo en sus ahorros para la jubilación.
- Seguros de vida con componente de ahorro: Este tipo de seguro está pensado para las personas que desean combinar el ahorro para la jubilación con una protección adicional para sus seres queridos. Además de obtener una cantidad de dinero determinada al finalizar el contrato, ofrece una cobertura de vida para proteger a los beneficiarios en caso de fallecimiento del asegurado antes de la jubilación.
- Seguros de rentas vitalicias: Esta opción está diseñada para proporcionar un ingreso regular durante toda la vida del asegurado, a partir del momento de la jubilación. Esta renta se calcula en función del capital disponible, la esperanza de vida del asegurado y las condiciones del mercado en ese momento.
¿Qué es un plan de pensiones?
Un plan de pensiones es una herramienta de ahorro a largo plazo, diseñada para proporcionar ingresos complementarios a la pensión pública durante la jubilación. A diferencia de los seguros de jubilación, que garantizan un capital fijo, los planes de pensiones invierten las aportaciones en diferentes activos financieros con el objetivo de obtener una rentabilidad que, aunque no está garantizada, puede ser significativamente superior, dependiendo de la evolución de los mercados.
Estos planes son una forma de inversión que permite a los titulares del plan de pensiones acumular un capital que será utilizado para complementar su pensión de jubilación. Esta cantidad se obtiene a partir de sus aportaciones realizadas y los rendimientos generados por la inversión de dichas aportaciones en diferentes activos financieros.
Tipos de planes de pensiones
Los planes de pensiones están diseñados para adaptarse a diferentes necesidades y circunstancias personales. Los principales tipos de planes de pensiones son:
1. Planes de pensiones individuales
Se realizan aportaciones periódicas o puntuales según su capacidad de ahorro y preferencias. Estas son gestionadas por una entidad gestora, que se encarga de invertir los fondos en activos financieros con el objetivo de generar una rentabilidad a largo plazo.
2. Planes de pensiones de empleo (PPE)
Son aquellos contratados por una empresa o entidad en beneficio de sus empleados. En este tipo de planes, tanto la empresa como el empleado pueden realizar aportaciones al plan.
Las aportaciones realizadas por la empresa son un complemento salarial y forman parte de su política de beneficios. Estos planes pueden ofrecer ventajas fiscales, como deducciones en el IRPF, a través de planes de retribución flexible o en especie, lo que permite optimizar la carga fiscal durante los años de aportación.
- Cada contribución que realice la empresa a los PPE puede descontarse del Impuesto sobre Sociedades, permitiendo que se reduzca la base imponible. A través de estas contribuciones, las empresas pueden reducir al año en cotizaciones sociales 1.428 euros (119 euros x 12 meses).
- Asimismo, a través de este plan, las empresas pueden beneficiarse de un descuento del 10% en el Impuesto sobre Sociedades por las contribuciones realizadas a los planes de empleados que perciban un salario bruto anual inferior a 27.000 euros. Si el salario del empleado supera esta cantidad, la deducción se aplicará de manera proporcional a las aportaciones realizadas por la empresa.
3. Planes de pensiones asociados
En esta modalidad, el promotor del plan es una asociación, sindicato, colegio profesional u otra entidad similar, y los beneficiarios son los miembros o asociados a esas entidades. Los miembros realizan aportaciones al plan de manera voluntaria, y estas se gestionan de forma colectiva a través de una entidad gestora.
¿Cuáles son las principales diferencias entre los seguros de jubilación y los planes de pensiones?
Los seguros de jubilación y los planes de pensiones son las principales opciones para complementar la jubilación. Sin embargo, cada uno tiene características y objetivos diferentes que pueden influir en la elección según las necesidades y perfil de cada interesado.
Seguridad vs. rentabilidad
Los seguros de jubilación se caracterizan por su seguridad y estabilidad. Esta opción está diseñada para ofrecer una garantía de capital, lo que significa que el asegurado tiene la certeza de que, al llegar a la fecha de vencimiento del seguro, recibirá al menos el capital aportado, independientemente del estado del mercado financiero.
Por otro lado, los planes de pensiones están diseñados para maximizar el potencial de rentabilidad mediante la inversión. A diferencia de los seguros de jubilación, los planes de pensiones no ofrecen una garantía de capital, lo que significa que el valor del capital acumulado puede aumentar o disminuir dependiendo del rendimiento de las inversiones.
Flexibilidad y liquidez
Los seguros de jubilación tienden a ser menos flexibles que los planes de pensiones. Una vez contratados, las condiciones del seguro suelen estar bien definidas y, en la mayoría de los casos, no es posible modificar las aportaciones. Lo que puede ser una desventaja para aquellos que valoran la capacidad de ajustar su planificación financiera por cambios en sus circunstancias personales o económicas.
Por el contrario, aunque los planes de pensiones también cuentan con un contrato y condiciones establecidas, existen más opciones para acceder al capital acumulado en casos específicos, como desempleo de larga duración, enfermedad grave, o cuando se alcanza una edad anticipada establecida por la legislación. Esto proporciona una mayor liquidez en comparación con los seguros de jubilación.
Fiscalidad en seguros de jubilación y planes de pensiones
Ambos planes cuentan con diferentes deducciones fiscales en sus aportaciones:
Seguros de jubilación
Las aportaciones a un seguro de jubilación generalmente no tienen deducciones fiscales inmediatas. Por lo que las primas pagadas no se reducirán en el momento de su aportación, lo que podría hacer que estos seguros parezcan menos atractivos desde un punto de vista fiscal a corto plazo.
Planes de pensiones
Por otro lado, las aportaciones a un plan de pensiones se pueden deducir de la base imponible del IRPF, lo que reduce la carga fiscal en los años en que se realizan las aportaciones.
Con respecto a la fiscalidad en la retirada, existen grandes diferencias:
Seguros de jubilación
Al retirar el capital de un seguro de jubilación, la fiscalidad depende de cómo se realice:
Si se opta por recibir el capital como una renta vitalicia (pagos periódicos de por vida), solo una parte de estos pagos estará sujeta a tributación, lo que puede ser fiscalmente ventajoso.
Sin embargo, si se retira todo el capital en un único pago, las ganancias generadas se considerarán rendimientos del capital mobiliario y tributarán al IRPF, lo que puede resultar en una carga fiscal más alta.
Planes de pensiones
En cambio, cuando se retira un plan de pensiones, el dinero se considera rendimiento del trabajo, como si fuera un sueldo adicional, por lo que se tributa al IRPF. Esto puede resultar en una fuerte carga fiscal, especialmente si se retira todo el capital acumulado en un único pago.
Consejos para escoger entre un seguro de jubilación y un plan de pensiones
La elección entre un seguro de jubilación y un plan de pensiones dependerá de varios factores personales.
1. Horizonte temporal
Es el tiempo que falta hasta la jubilación, en función de los años es recomendable:
- Largo plazo: Si faltan muchos años para la jubilación, un plan de pensiones puede ser la mejor opción. El margen de tiempo permite aprovechar el crecimiento de los mercados y soportar los cambios, lo que puede generar un capital mayor al llegar la jubilación.
- Medio plazo: Para aquellos que están a mitad de camino de su carrera laboral (10-20 años antes de la jubilación), una combinación de un plan de pensiones con un seguro de jubilación podría ser la estrategia más adecuada. Esta opción permite continuar aprovechando la rentabilidad potencial del plan de pensiones, mientras que se asegura una parte del capital con un seguro de jubilación.
- Corto plazo: Si quedan pocos años para la jubilación (menos de 10 años), la seguridad se vuelve una prioridad. En este caso, un seguro de jubilación que garantice el capital aportado y ofrezca un rendimiento fijo puede ser la mejor elección.
2. Perfil de riesgo
Varía según las características de la persona interesada, considerando su tolerancia al riesgo y su nivel de comodidad con la incertidumbre económica. Existen diferentes perfiles:
- Perfil conservador: Las personas con un perfil de riesgo conservador prefieren la seguridad sobre la rentabilidad potencial. Los seguros de jubilación garantizan que el capital aportado estará protegido, ofreciendo una tranquilidad de futuro.
- Perfil moderado: Aquellos con un perfil moderado pueden estar dispuestos a asumir algún nivel de riesgo en busca de mayores rendimientos, pero aún valoran la seguridad. Una combinación de un plan de pensiones con un perfil de inversión moderado y un seguro de jubilación puede ofrecer un equilibrio adecuado entre crecimiento del capital y protección del mismo.
- Perfil arriesgado: Para las personas con un perfil de riesgo elevado, que buscan maximizar su capital y están cómodos con el riesgo, un plan de pensiones con un perfil de inversión agresivo es la mejor opción. Este producto permite una exposición a activos de alto rendimiento, como acciones, que aunque sean variables, pueden ofrecer altos rendimientos a largo plazo.
Recomendaciones para empresas
Dentro de los paquetes de retribución flexible que las empresas pueden ofrecer a sus empleados, uno de los beneficios más valorados por los trabajadores es el plan de pensiones de empleo (PPE).
Ofrecer este tipo de beneficio es una forma de demostrar a los empleados que su empresa se preocupa por su bienestar, lo que se traduce en un sentimiento de compromiso y fidelidad por parte de los trabajadores.
Además, ofrecer un PPE a los empleados ayuda a retener el talento, del mismo modo que ayuda a atraerlo cuando se ofrece este beneficio en las ofertas de trabajo.
En conclusión
Buscar opciones para complementar la pensión de jubilación permite alcanzar una mejor estabilidad económica al finalizar la vida laboral. Los seguros de jubilación y los planes de pensiones ofrecen opciones para acumular un capital adicional, permitiendo disfrutar de la jubilación con la tranquilidad y seguridad deseada.
La elección entre un seguro de jubilación, un plan de pensiones, o la combinación de ambos depende de varios factores, como el tiempo restante hasta la jubilación, el perfil de riesgo, y las necesidades futuras. Cada persona debe evaluar su situación personal, considerar sus expectativas de ingresos, y optar por el producto o la combinación que mejor se alinee con sus objetivos económicos a largo plazo.
Las empresas, por su parte, pueden ofrecer un plan de pensiones de empleo (PPE) dentro de su programa de beneficios de retribución flexible, aprovechando las ventajas fiscales que conlleva tanto para el empleado, como para la empresa. Además, contribuye a mejorar la satisfacción y bienestar de los trabajadores, lo que se traduce en una mayor retención de talento.